5 cosas que no me gustán de Camboya

Cuando llegué en Camboya, no me encontré lo que imaginaba, y estaba un poco decepcionada. Ya que antes de venir, me esperaba  una vida diferente a la que ví. Pasé por un periodo de shock cultural al que hay que acostumbrarse: mucho ruido todo el tiempo, gente por todos lados, una integración en el trabajo no muy fácil, un código de vestimenta, una alimentación diferente y poco apto para vegetarianos. Nada correspondía con lo que ya había vivido. Había leído testimonios y libros, había escuchado la experiencia de mi mejor amiga. Sí, pero eran historias de turistas y no de gente que hubieran vivido aquí. Así,  ya con casi 6 meses aquí y pese al primer momento de incertidumbre, pienso haber encontrado un buen lugar.

Eso sí, hay 5 cosas que no me gustán de Camboya:

El acoso constante de los chóferes de tuktuk

Es la primera cosa que me chocó. Cuando andamos en la calle, cada 100 metros podemos escuchar a los chófer de tuktuk llamarnos “tuktuk lady/sir” hasta haciendo ruídos de besos. Y diciendo no – en inglés y en jemer – no te dejan, y vuelven a preguntarte. Entiendo que tienen que vivir de ello, pero durante todo el día, es pesado. Sobretodo en un país donde te dicen más “tuktuk” que “hola”. Claro que también los hay muy buena gente y educados.

La perversión de los choferes de tuktuk (si todavía ellos)

En un país donde el dress code es muy importante, sobretodo cuando hay que ser respetuoso por la religión y las costumbres de sus habitantes y además estando en contacto constante con los camboyanos, tengo que llevar una vestimenta correcta, que cubra mis hombros y rodillas – y eso todos los días. No es fácil ya que hace 30 grados  con mucha humedad y vestirse de largo, no es lo más cómodo. . Y a pesar de todo, andando por la calle puedes encontrarte con algunos chófer de tuktuk (con la camiseta hacia arriba dándose caricias en la barriga) diciéndote vulgaridades, que aunque no se entienda el jemer, se siente. Siento mucha incomodidad por el mero hecho de ser mujer.

La inseguridad constante

Cuando ando por la calle – o igual en un tuktuk o en moto – ando con una bola en el estomago. Estoy siempre atenta a todo lo que me rodea. Primero para seguir viva evitando que me atropellen haciendo zigzag entre las motos, bicis, coches y hasta camiones. Pero también el poner mi bolso del lado contraria de la carretera para que no me roben (Phnom Penh, como otras grandes ciudades sólo te roban a base del tirón). Y es un estrés constante. Además la atención medica no es tan buena aquí, tienes que ir a lugares específicos.

Los desechos

Es un fenómeno que tienen muchos países subdesarrollados, la acumulación de basuras. En España también la hay, pero un poco más escondida (o llenos los vertederos) y se intenta hacer reciclaje (ya que todo no se puede reciclar y  no desaparecen …). Pero aquí, los desechos están presentes por todos lados – y los olores también. Están sobretodo presentes en las calles, ríos, la playa. Hay recogida de basuras, pero al ritmo actual de la ciudad es insuficiente. Algunos de los camboyanos si viven del reciclaje de los desechos,  como de plásticos y cartones pero no lo hacen por conciencia de la ecología si no por supervivencia. Al menos cada vez hay menos familias que viven de esto y los niños aunque sea muy poco a poco pueden ir a la escuela. Es una pena de ver este espectáculo.

 La prostitución

La prostitución es bastante visible a cualquier hora, sobre todo en las calles más turísticas. Cuando hablo de prostitución, hablo sobretodo de los viejos verdes (a menudo “blancos”) que andan por la calle a la búsqueda de la joven camboyana. (también se conoce que hay prostitución con niños, personalmente nunca lo vi…y espero no verlo). Estas jóvenes camboyanas nunca sabes si detrás está alguna mafia que las explota o sólo lo hacen para ayudar a la familia.

Y choca mucho ver hombres mayores rodeados de jovencitas (ya que ellas, por las facciones camboyanas parecen de menos edad de la real parecen muy jóvenes). Es desagradable ver todo esto.

 

A pesar de estos puntos negativos, Phnom Penh es una bonita ciudad. Volveré con un nuevo articulo sobre las 5 cosas que me encantan de Camboya!

Marie Anne

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